domingo, 16 de octubre de 2011

Semana 7/13: Sub 40'

Pues sí, al fin llegó, y de forma inesperada, un registro inferior a los 40 minutos en una prueba de 10 kilómetros. Concretamente 39 minutos y 37 segundos ha marcado el Garmin a mi paso por el 10k. Fue esta mañana en la XXXI Carrera de la Ciencia. Pero empiezo por donde se debe. Por el principio. A las 7 y cuarto de la mañana sonaba el despertador y simultáneamente mis compañeros de piso aparecían 'contentillos', por decirlo suavemente, tras una noche de 'alta graduación'. Desayuno cereales, me asomo a la aún noche madrileña y compruebo que la temperatura es baja. Me llevo un cortavientos, el DNI para recoger mi dorsal y chip, las llaves y el abono mensual de metro. Al llegar al andén veo a los primeros corredores, y al cambiar de vagón en Avenida América, ya somos una amplia mayoría. Mire donde mire el vagón está copado por corredores como no podía ser de otro modo, dado que la organización ha anunciado la participación de casi 7 mil atletas. Recojo dorsal y chip palpando un gran ambiente en la sede del CSIC de la calle Serrano, de donde partía la prueba. Dejo lo que me sobra en el guardarropa y hago un tímido calentamiento antes de colocarme en la salida 25 minutos antes del comienzo de la prueba, al ver que ya hay un grupito que ha tomado posiciones, y con la intención de evitar un posible embudo ante la masificación de la carrera. En primera línea, el maratoniano Julio Rey y su mujer, Vannesa Veiga (ganadora hoy en féminas), junto a los kenianos y marroquíes que dominaron la prueba.


 La espera va pasando y repaso mentalmente el perfil de la prueba. 3 kilómetros iniciales en bajada, 4 y medio de subida continua por el Paseo de la Castellana y bajada final hasta meta en los 2,5 últimos. En esas estoy cuando el pistoletazo me sorprende y salimos bajando a tumba abierta. Las bajadas las sobrellevo bastante bien, diría que me gustan, prácticamente no gasto energía, amplío la zancada y no siento molestia alguna, así que esos tres primeros kilómetros son muy rápidos. Lamentar una caída en esos compases iniciales, que no vi pero oí comentar a otros corredores.



Paso pues, los tres primeros kms en 3:37 - 3:42 - 3:37 y comenzamos el Paseo de la Castellana, que continuamente tira hacia arriba. Avituallamiento mal organizado en el kilómetro 5, con los voluntarios llenando vasos que no están listos de bebida isotónica obligando a alguno a detenerse. Yo agarro un vaso enorme del cual es complicadísimo beber y tras un par de tragos y unos segundos perdidos prosigo el camino. Seguimos avanzando y contemplo complacido el Santiago Bernabéu (lo siento, soy xerecista y del Madrid), uno que va delante mía se detiene a atarse los cordones, y las calles de este Madrid dominical y mañanero están prácticamente vacías. Eso sí, la temperatura es perfecta para correr, rondando los 12 o 13 grados. Los kilómetros de ligera subida los marco en 4:07 - 4:10 - 4:19 - 4:20. Voy perdiendo velocidad pero la bajada ya está ahí, lo que me supone un respiro y una motivación extra. Veo la media por kilómetro y soy consciente de que por primera vez puedo bajar de 40, por lo que pese a que en plena carrera me acuerdo de que como bien dice Antonio Morales, no conviene darlo todo en un entrenamiento pre-Maratón, hago un último esfuerzo para mejorar la marca de 40 minutos 40 segundos conseguida la semana pasada en la Carrera del Corazón. Así, los tres últimos kilómetros pasan en 3:51 - 3:56 - 3:54 llegando a meta en el puesto 299 de un total de 5.992 corredores que finalizaron la prueba, el 100 en categoría Senior a una media de 3:57 el km. La entrada en meta sin embargo la hago con el Garmin marcando 40'29'' debido a que me salen 240 metros más de los 10 k estipulados, lo mismo me confirman otros corredores en meta, por lo que mi sub 40' queda como 'oficioso' para hacerlo oficial en otra ocasión. El desnivel fue de 94 metros tanto positiva como negativa.



La bolsa del corredor bastante completa, con powerade, pastelillo, zumo, caldo de pollo, una lata de no se que, y una camiseta de mangas largas bastante chula. Además recojo una revista, polvos para hacer powerade en casa, y coca cola light que ofrecen gratuitamente. La marea se va disolviendo por las bocas de metro con la misma velocidad con la que llegó, y una mañana más de atletismo terminaba en la capital de España. Como curiosidad destacar que el organizador de la carrera desde 1979, Paco Cisneros, participó con el dorsal nº1 terminando en 54'49'' a sus más de 70 años. Hace 31 años, en la primera edición de la Carrera del CSIC, fue tercero.

Para analizar la mejora que llevo viviendo en las últimas semanas remarcaría varios factores:
1. Climáticos: Mi rendimiento con calor baja ostensiblemente.
2. Logísticos: Las nuevas zapatillas Brooks Ghost 3 me están yendo muy muy bien y no siento molestia alguna.
3. Asimilación: Hasta que comencé la preparación maratoniana mis entrenos no superaban los 30 kilómetros semanales. Al aumentar ese volumen hasta los 60 estoy ganando en resistencia y fuerza. Mi cuerpo cada vez va asimilando más los kilómetros y no ha perdido ese puntito de velocidad.
4. Afinamiento: Como consecuencia del aumento de kilómetros también he perdido algo de peso bajando hasta los 68 kilos actuales para mis 1,78 metros.
5. Alimentación: Con mi marcha a Madrid ya no tengo la suerte de degustar los grandes platos de mi madre (se extrañan sí) pero a cambio llevo una alimentación más centrada en la ingesta de hidratos.

La séptima semana de entrenos pre-Valencia se saldan con un total de 60,42 kilómetros distribuidos en 7 k el martes, 16,15 el jueves por el Retiro, otros 7 viernes, tirada de 20 k por el Retiro el sábado, y Carrera de la Ciencia de 10 k el domingo. La mejor noticia es que no siento ninguna molestia. Eso sí, de unas semanas para acá 2 de mis uñas se han ennegrecido, por lo que tengo pendiente visita al podólogo.

La octava semana ya está aquí, y Valencia... cada vez más cerca.

Clasificaciones en: http://www.carreraspopulares.com/fullscan_2011/V1_FS_oficial.asp?fr_tipo_consulta=1

lunes, 10 de octubre de 2011

Doble Medio Maratón y MMP

Siguen los entrenos camino a Valencia y cada vez mejores sensaciones. Tras quedar un poco tocado físicamente al finalizar la Media Maratón de Marbella. La semana que le siguíó no tuvo la intensidad de entrenos requerida. Parte de la culpa la tuvo también la organización de mi marcha a Madrid, donde pasaré los próximos meses cursando un Máster. Dicha semana, la pasada, tuvo como aliciente la participación en la Nocturna del Guadalquivir, donde pude compartir un buen rato con Charlie antes de perderme entre la marea humana y comprobar que lo que todo el mundo decía, que se trataba de una fiesta, era una realidad. También que no era el día de correr rápido. Lo importante era tomar las calles y que toda Sevilla empezara a preguntarse ¿y por qué correrán esos? ¿Seré capaz de hacerlo? Por el camino, más de un grupito de adolescentes cargados de bolsas camino del botellón, aguardaba con impaciencia para poder cruzar la calle mientras esas 23 mil personas daban una zancada tras otra.

Al día siguiente de la Nocturna llegué a Madrid tras un corto y agradable trayecto en AVE viendo la película de turno. Una francesa muy divertida. Dejé las maletas, charlé un rato con los que serán mis compañeros de piso y me calcé las zapatillas para reconocer los parques cercanos, concretamente el parque de Moratalaz y el parque cuña verde de O'Donell. No me sentí del todo bien y los labios se me secaron rápidamente, un hecho que otras personas que han llegado a Madrid de fuera me han dicho que se debe a que la contaminación es más elevada (esta semana se alertó de que los medidores están superando los niveles recomendados de CO2). 

Además de los parques cercanos, al llegar a Madrid tenía claro que el Retiro sería el lugar de mis tiradas largas, asi que el pasado martes, tras estudiar el camino en google maps, sali de Moratalaz rumbo al Retiro, del que me separan 3 kilómetros. Alli completé otros 15 y con los 3 de la vuelta clavé un total de 21 kilómetros 100 metros en 1 hora 43 minutos y 39 segundos, a una media de 4:54 el km. El entorno es perfecto para correr como muestra la cantidad de runners que por allí circulan cada día, entre los que me topé en varias ocasiones con una chica que portaba la camiseta de la carrera de 100 km Madrid-Segovia. Casi nada. Al dia siguiente, 9 kilómetros más a la saca por los parques de alrededores de casa, y después de dejar el jueves como día de descanso, el viernes volví a las andadas hacia el parque más famoso de Madrid. 

La idea era hacer unos 16-17 kilométros y probar un gel que habia comprado el día antes en la tienda Bikila para que mi cuerpo se vaya habituando a ellos. Todo fue perfecto y en el kilómetro 15 puse rumbo a casa con la diferencia de que salí por otra puerta del parque, confiado en que mi intuición me guiaría hasta el hogar. ¡Nada más lejos de la realidad! Cuando creía que llevaba el camino correcto aparecí junto al Paseo de la Castellana recibiendo por respuesta un "no lo sé lo siento" acompañado de caras de "este chaval está muy perdido" cuando preguntaba por donde se llega a Moratalaz. Pero no cundió el pánico, seguí corriendo hasta que me acerqué a los que mejor conocen las ciudades: Los taxistas. Uno de ellos me puso en la buena senda y la tomé. Sin embargo, volví a desviarme y vuelta a preguntar a un hombre. "Moratalaz son esos de allí, puedes hacer campo a través esa zona y te ahorras un trecho", me dijo señalándome el que ahora sé que es el parque de la Elipa. Así lo hice y al completar la travesía entre arboles y raíces, y para asegurarme del todo, volví a cuestionar a un ciudadano sobre la calle donde vivo. Cuando esperaba que tras el campo a través, este me dijera que podía nadar mil metros para pasar un lago y así cortar camino, el amable conciudadano me señaló que estaba cerca de mi destino final. Hacia allí me dirigí subiendo las cuestas que lo anteceden y al mirar el reloj ví que había superado los 20 kilómetros, así que me propuse clavar los 21,1, a los que llegué un par de calles antes de la mía, parando el crono en 1 hora 43 minutos 1 segundo a una media de 4:53 min por kilómetro. Caminando el escaso recorrido que me faltaba, pensé que la desorientación era un buen modo de entreno que Jack Daniels y compañía deberían incluir en sus libros. "Corre sin rumbo y vuelve a casa luego", si tienen la misma orientación que yo, sumarán más kilómetros de los previstos.

Al día siguiente a este medio maratón improvisado, y para poner la guinda a la semana, participé en la Carrera del Corazón, que este pasado sábado reunió a más de 3 mil personas en la Casa de Campo, otro idílico paraje runner que tenía ganas de conocer. El día antes recogí dorsal y chip en el Corte inglés de Nuevos Ministerios y me hice unas pruebas que al ser el motivo de la jornada la salud cardiovascular, ofrecían gratuitamente en las mismas instalaciones del Corte Inglés. Colesterol normal, tensión arterial perfecta, índice de masa corporal bajo y bajo peso respecto a la media merced a los 68,2 kilos que marcó la báscula para 1.75 metros de altura sin calzado (he perdido algún kilo en el último mes). Así pues, al día siguiente el despertador sonó pronto, a las 8 de la mañana, desayune unos cereales, me atavié con unas mallas cortas nuevas adquiridas en Bikila y la camiseta regalo de la organización, y tome el metro hasta la parada Lago, en la Casa de Campo. En el camino muchos adolescentes disfrazados que iban camino del "Japan weekend" oyendo a alguno de los cuales autodenominarse "frikis" y con un chico de más de metro noventa vestido de Eduardo Manostijeras llevándose la palma al tío más inquietante del vagón. 

A las 9 y media ya estaba junto a la salida de la carrera. Pronto, pues hasta las 11 no se daba la salida. Me senté en un banco y acabé de leer "Correr o Morir" de Kilian Jornet, buscando un poco de motivación extra. Dejé las cosas en el guardarropa y tras calentar y estirar todo estaba listo. El periodista de Antena 3 Matias Prats, se acercó a la masa de corredores y cortó la cinta de salida ejerciendo de padrino de la carrera. Los fotógrafos dispararon los flashes y una cuenta atrás de 10 segundos precedió a la estampida general. Para correr más cómodo decidí colocarme en las primeras filas, y allí el gusanillo de intentar mejorar la marca empezó a crecer frente a la prudencia de contemporizar, si bien el perfil de la prueba que había visto en un folio por allí colocado, parecía que no era el más idóneo por algunas de sus cuestas. Salida rápida con pequeña cuestecita inicial y mucho polvo por la superficie de tierra. Paso los primeros 5 kilómetros en 19:44 sumando 3:54 - 4:00 - 3:56 - 3:55 y 3:57, el perfil tira algo cuesta abajo en algunas partes y es bastante rápido. Miro el Garmin y me digo que voy demasiado rápido, no en vano nunca había corrido 5 kilómetros en ese tiempo y me puede pasar factura en la segunda parte. En el avituallamiento veo agua y aquarius y dudando un poco cojo el aquarius, que viene en lata y no consigo abrirla a la primera mientras corro, distrayéndome unos instantes. El recorrido me gusta, rodeado de zonas verdes en gran parte del mismo, pero ante el temor de perder fuelle al final, levanto el pie del acelerador y marco el sexto en 4:07, el séptimo en 4:17 y el octavo en 4:20, espero encontrarme en algún momento una cuesta complicada pero solo hay algunos tramos donde tira hacia arriba sin gran dificultad. 

video



Adelanto y me adelantan, y el noveno kilómetro cae en 4:16, miro el cronómetro y calculo que puedo mejorar mi anterior tiempo de 10 k, que era 40:55. Saco las fuerzas que me quedan y el último kilómetro queda como el más rápido de los 10 en 3:52 para un tiempo total de 40:40 según el Garmin, tres segundos más por el chip, a una media de 4:04 el km terminando en el puesto 134 de 1981 llegados a meta, el 61 en categoría senior. Levanto ligeramente los brazos y satisfecho con la prueba, recojo un powerade y la bolsa del corredor con platano, botella de agua y diversos folletos promocionales. Las dos primeras chicas llegan unos segundos después disputándose el triunfo en un cerrado sprint. Ricardo Abad, que se ha propuesto el reto de correr 500 maratones en 500 días, llega en más de 43 minutos y no sé si los 32 restantes de su maratón diario los ha corrido antes o se dispone a hacerlo después.

Los entrenos pre-Maratón de Valencia quedan por tanto así:

Semana 1: 50,81 kms
Semana 2: 50,12 kms
Semana 3: 40 kms
Semana 4: 60,54 kms
Semana 5: 36,37 kms (tocado por Marbella y traslado a Madrid)
Semana 6: 61,21 kms a 12,6 km/h