jueves, 8 de marzo de 2012

III Carrera por la Esperanza - Road to Madrid 3/10

El kilómetro más rápido de mi vida. Asi es. Esta tercera semana de entrenos terminó el domingo con mi participación en la III Carrera por la Esperanza, organizada a beneficio de FEDER, asociación que promueve la ayuda a personas con enfermedades poco comunes para las que apenas existen tratamientos o investigación.

Pues bien, me tomaba esa prueba, con casi 2.000 inscritos, como un reto para bajar mi marca de 5 k, establecida en 18.45. Llegaba con muchas ganas y tras el largo trayecto en metro rumbo a la Casa de Campo, me desanimó un poco el aviso del speaker de la prueba. "Por falta de autorizaciones municipales el recorrido se quedará en 4,4 kilómetros". Adiós al intento de batir marca. Rápidamente cambié el chip y me propuse hacerlo lo mejor posible, menos distancia significa más velocidad, así que a darlo todo toca. Me coloco en primera fila, los fotógrafos disparan los flashes, Telemadrid nos apunta y el pistoletazo da inicio a la prueba.

Me noto cómodo pese a una breve subida inicial, viendo desde unos pocos metros de distancia la cabeza de carrera. Sigo adelante dejándome llevar por sensaciones y paso el primer kilómetro en 3:18. Nunca había corrido tan rápido en una prueba. Me digo que me puede pasar factura al final, porque aunque se trata de una prueba corta, solo llevo la cuarta parte. Aflojo un poco y paso el kilómetro 2 en 3:42. Cruzamos la meta (se trata de un circuito de dos vueltas), y me entero por el speaker que voy en el puesto 12. Encaro la segunda vuelta y trato de mantener el ritmo, pero las fuerzas no están al mismo nivel, el tercer kilómetro lo marco en 3:59 mientras me adelantan un par de corredores, para el cuarto aprieto los dientes sabiendo que ya no queda mucho, recibo los ánimos de un joven corredor que me pasa con fuerza (y al que por casualidades he conocido luego topándome con su blog) y pico el km en 3:45.


De ahí al final, trescientos metros (mi Garmin marcó una distancia total de 4,28 km) haciendo un último esfuerzo para llegar en meta en 15:50, a una media de 3:42 el kilómetro. Puesto 19 de la general de un total de 1.860 llegados a meta, y 7º senior de cerca de 500. Seguramente mi mejor resultado respecto al número de participantes, por lo que me voy satisfecho. En caso de que la prueba hubiera sido un 5 k y yo hubiera mantenido ese mismo ritmo (pura hipótesis), el tiempo habría rondado los 18:25, así que espero que otro día pueda caer el asalto a la marca.

Por lo demás, la semana se cerró con 50,49 kilómetros repartidos en cinco sesiones, entre ellas destacar una tirada larga por mi cuenta en El Retiro de 20 kilómetros en 1h 39: 34, a un ritmo de 4'59 el km y un día de Fartlek con mis compañeros del club AA Moratalaz. A ello hay que sumar dos sesiones de abdominales y flexibilidad.

Este domingo llega la Media Maratón Ciudad Universitaria, una carrera que dicen es algo aburrida tanto por las tres vueltas que conforman su repetitivo circuito como por el desangelado entorno por el que se corre. La encararé como un rodaje más de cara a acumular kilómetros. Ayer en el club me metieron el miedo en el cuerpo con una posible nueva cita en mi calendario, participar en la semifinal del Campeonato de Clubes de Madrid en la modalidad de 3.000 m. obstáculos. La pista, los clavos y las vallas son un mundo por conocer para mí, pero en fin, ya veremos.

Para terminar felicitar a uno de los miembros de la AA Moratalaz y compañero de entrenos, el juvenil Jesús Ramos, que a sus 16 años se proclamó el domingo Campeón de España en Pista Cubierta en 3.000 metros lisos con una espectacular marca de 8:40, a una media de casi 2:53 el km.

lunes, 27 de febrero de 2012

Road to Madrid 2/10


Es el camino hacia el Maratón. Hay que apretar los dientes, dar una zancada más cuando tu cuerpo te pide caminar o sacar la lengua como en la foto, durante el Cross de la Complutense que disputé el pasado sábado. La vena de mi frente también habla de esfuerzo, y por más que mis involuntariamente alzados dedos pulgares puedan ser seña positiva, los continuos sube-baja del Parque del Oeste pasaban factura.

Pero eso fue el sábado. Antes, el lunes, la semana comenzó con una animada sesión de fartlek junto a mis compañeros de la Asociación Atlética Moratalaz. Tras un calentamiento de 20 minutos, hicimos fuertes cambios de ritmo de tres, dos y un minuto con descansos de minuto y medio, un minuto y 30 segundos respectivamente. Y al acabar, vuelta a empezar una segunda vez. No iba con las piernas muy ligeras pues el día anterior había tenido sesión de series 7x1.000, pero se hizo lo que se pudo y se mantuvo un ritmo inferior a los 4' el kilómetro. Para rematar, unas series sobre la hierba del estadio donde tiene su sede el club rodeados de saltadores de vallas, de lanzadores de peso, de saltadores de altura y longitud... de atletismo puro.



Al día siguiente no acudí al entreno diario con mis compañeros y me fui por mi cuenta rumbo al parque de El Retiro. Tenía pensado dedicar ese dia a descanso, pero una foto de mis compañeras de clase Claryed y Cynthia enviada por el móvil en la que aparecían después de haber corrido en su preparación hacia la Carrera de la Mujer del próximo 6 de mayo, me hizo cambiar de idea a eso de las nueve de la noche. Correr con el nuevo iPod Shuffle está siendo una novedad en esta preparación maratoniana, y lo cierto es que los kilómetros pasan más rápido mientras resuenan en mi cabeza las letras de Sabina, Calamaro, Ivan Ferreiro, el sonido de The Verve o Adele, o los épicos acordes de las bandas sonoras de Carros de Fuego, Rocky y Gladiator.



Fueron 12 kilómetros a un ritmo de 5:02 con 160 metros de desnivel y buenas sensaciones. La anécdota llegó cuando al disponerme a salir del fantasmagórico parque de El Retiro, que a esas horas solo contaba en su interior con unos pocos runners y paseantes, y con un par de agentes policiales que hablaban con un hombre de origen africano. Pues bien, tras darle unas vueltas bajo la luz de las farolas, me dirijo a la puerta por la que siempre salgo rumbo a Moratalaz cuando la veo cerrada. "No pasa nada, vamos a la otra". Candado por respuesta. Hay una más allá. Nada, cerrada. Sigo sin parar de correr y mientras me digo a mi mismo que debe haber alguien o algún guarda, que no pueden dejarte encerrado en el parque así como así, me topo con un grupo de jóvenes saltando por una zona propicia para ello, por tener un montículo en el que apoyarse. Sumamos este obstáculo al entreno y escapo de las garras de El Retiro camino a casa.

Luchando

Dado que venía algo cansado de la semana anterior, el miércoles tocó descanso, y el jueves tampoco me calcé las zapatillas pues tenía entradas para ver con unos compañeros de máster la obra de teatro "La extraña pareja", divertida por cierto. El viernes vuelta al club para completar 7 k a 5' cada uno, y abdominales para terminar. Y así llegamos al sábado, cuando mes y medio después de mi última competición, me puse un dorsal para participar en el último cross del circuito universitario, el de la Universidad Complutense. Son gratuitas, son divertidas, y con un nivel bastante alto. ¿Qué mejor forma de celebrar la llegada de mis 28 años? La noche anterior ya tuve oportunidad de recibir mi aniversario de una forma más tranquila que otros años, con una tortilla de patatas y un mojito al que finalmente sucumbí.

Tras la carrera de chicas, llegó nuestro turno a una hora, las 12.30, a la que las inusualmente altas temperaturas que están llegando estos días, permitieron correr en camiseta y mallas cortas sin pasar frío.

En una bajada
Sobre un circuito de 8 kilómetros que no daba tregua, el más duro de los celebrados hasta ahora por sus numerosas cuestas según los comentarios que se oían, acabé satisfecho a un ritmo medio de 4'10'', en la que fue mi primera carrera con mi última adquisición, las Adidas Adizero Adios 2, las mismas con las que Makau batió el record del mundo de Maratón parando el crono en 2h03'38'', y a las que no me pude resistir tras encontrarlas en Wiggle por 63 euros. La sensación de rapidez, inigualable, me servirá para los 5 y 10 k que están por venir en mi calendario.

210 gramos

En meta, un pequeño incidente desagradable cuando un señor que rondaba la cincuentena (no formaba por tanto siquiera parte del circuito universitario), me reprochó no haberlo dejado pasar en la parte final del recorrido. Enfadado como si le hubiera privado del récord del mundo, me reclamó con agresividad haberle estorbado. No le dí más importancia y con total tranquilidad le dije la verdad, ni siquiera me di cuenta de su presencia y había sitio para que me pasara por un lado. Parece que no todo el mundo se toma las carreras como lo que son, ratos para pasarlo bien y superarse a uno mismo. Mi puesto final, un número redondo, el 100 de un total de 273 llegados a meta.

La infernal cuesta final


La guinda del pastel llegaría el domingo, cuando acudí a mi cita semanal con los grupos de entreno de MAPOMA, y tras un calentamiento de 5 kilómetros cayeron unas series 12x500 a un ritmo rondando el 4'05, aún cansado del día anterior. Total 50 kilómetros clavados.

*Fotos cortesía Mathilde Bazin

Resumen Global 2/10:
Semana 1: 62 k
Semana 2: 50 k

Próximas Carreras

4/03 Carrera de las Enfermedades Raras - 5 k (Objetivo batir marca, sub 18'45)
11/03 Media Maratón Ciudad Universitaria
18/03 Carrera del Agua - 10 k (Objetivo batir marca, sub 39'37'')
25/03 Carrera Intercampus - 10 k
01/04 Media Maratón Villa de Madrid (Objetivo batir marca, sub 1h30')
22/04 Rock&Roll Marathon de Madrid



domingo, 19 de febrero de 2012

Impotencia y alivio - Road to Madrid 1/10

No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Esta frase tan socorrida y ya convertida en tópico, es el sentimiento que durante dos semanas rondó mi mente. Justo el tiempo que un esguince en el tobillo derecho me dejó fuera de juego sin poder correr, cojeando al caminar, y echando por tierra las dos primeras semanas del plan hacia el Maratón de Madrid, en la que tenía planeada (y pagada) mi participación en la Media Maratón de Fuencarral. Una visita al centro de salud y dos a la fisioterapeuta, vendas, hielo, cremas, largos en la piscina cubierta y baños de agua fría/caliente al pie parece que han puesto fin a la pesadilla, nunca mejor dicho, pues una noche, en medio de ese tiempo de lesión, incluso soñé que podía correr y optar por la victoria (cosas que solo pasan dormido).

Esta semana que termina comenzó con temores a apoyar el pie y acabó siendo productiva con seis jornadas de entreno de carrera y un día de abdominales. Los ritmos fueron 'in crescendo' conforme pasaban los días y tomaba confianza. Entre los días de carrera, destacar el sábado un agradable trote acompañando a Claryed, compañera de clase venezolana a la que he animado a correr la próxima Carrera de la Mujer allá por el mes de mayo, un evento en el que el año pasado se congregaron más de 20.000 mujeres por una buena causa, y en la que también tomará parte Cynthia, otra compañera mexicana a la que ando convenciendo, y posiblemente Mathilde, francesa (exacto, tal y como estáis pensando, no conozco españolas).

La Casa de Campo, paraíso runner


Otro gran momento de la semana ha ocurrido esta mañana en la Casa de Campo. Acudía a entrenar con el grupo de MAPOMA, unos 200 corredores divididos por objetivos de cara al Maratón de Madrid bajo la dirección de un entrenador con muchos años en esto. Pues bien, tras unos 5 kilómetros de trote tranquilo para calentar, llegó el momento de las series, 7x1.000 a un ritmo inferior a 4'10'' y qué sorpresa la mía cuando Félix, el entrenador, nos avisa de que hoy correrá con nosotros todo un maratoniano olímpico, varias veces ganador de la Behobia, y sobre todo, medalla de bronce en el Campeonato de Europa de Helsinki '94, donde junto a Martín Fiz y el tristemente fallecido Diego García, coparon el podio en una de las imágenes más recordadas de la historia de nuestro atletismo. Hablo de Alberto Juzdado. Ese al que en la foto de abajo esperan en la meta de la capital finlandesa sus compañeros Diego García (con la cinta), y Martín Fiz, con los brazos alzados.


Pese a que se le ve en buen estado de forma, ha preferido ir cómodo y se ha venido con mi grupo sub 4'10'', por lo que en alguna de las series le he metido algo de velocidad al final para poder decir que llegué antes que un maratoniano olímpico. Bromas aparte, me encantó poder saludarle y departir brevemente con él.

La semana acabó pues con 62 kilómetros completados y lo que es más importante, con el pie respondiendo bien a las cargas. de trabajo. El calendario de pruebas en las que participaré de aquí hasta el 22 de abril ya lo tengo definido, y viéndolo puede que haya pecado un tanto de dorsalitis, pero no todas las pruebas las haré al máximo.

4 de marzo: Carrera de las enfermedades raras (5k)
11 de marzo: Media Maratón de Ciudad Universitaria
18 de marzo: Carrera del Agua (10 k) - Intento de batir mi marca
25 de marzo: Carrera Intercampus (10 k)
1 de abril: Media Maratón Villa de Madrid

Así es, cinco domingos seguidos poniendo imperdibles en la camiseta. Las carreras cortas me servirán para coger velocidad y las medias resistencia, si bien no descuidaré el kilometraje semanal, el gimnasio y sesiones de abdominales.

Mi enhorabuena a los que este domingo habéis participado en el Maratón de Sevilla, mientras corría por la Casa de Campo tuve un recuerdo para todos vosotros, y si todo va bien, espero que en 2013 pueda estar en la línea de salida.

 PD: Dejo el vídeo de la emocionante llegada de los atletas españoles en el Campeonato de Europa de Helsinki 94, con Alberto Juzdado llegando, como dije, en tercer lugar.



sábado, 28 de enero de 2012

Viva el Cross Country

De amarillo en el Cross de Moratalaz

Parece un estilo de música pero es hierba fresca, pinares que ocultan el cielo, cuestas empinadas, bajadas suicidas y cuando los cielos descargan, barro, mucho barro. El Cross Country es atletismo puro y desde su nacimiento en Inglaterra en el siglo XIX suele inaugurar el calendario anual con pruebas de tanta tradición en España como Itálica, Atapuerca y Elgoibar entre otras. No quise faltar a dicha tradición, y este mes de enero que concluye el cross ha tenido cierto protagonismo para mí, al participar en los crosses de la UNED y de Moratalaz.

Del primero de ellos, celebrado en la zona estudiantil de Madrid, la Ciudad Universitaria, me llevo la dureza que a lo largo de sus 5 kilómetros no da tregua a los corredores, con unas cuestas de vértigo y unos descensos pronunciados que obligan a poner el freno para no acabar por los suelos. Una de las imágenes que me llevo es el de uno de los corredores que iba delante mía parado y agarrado al tronco de un árbol vomitando... No fue muy agradable de ver. Al final puesto 108 de 380 participantes a una media de poco más de 4:30 en un circuito que a mis piernas no les daba para más en una mañana fría, fría, fría.

Salida Cross de Moratalaz

El otro cross en el que tomé parte, la semana siguiente, tenía un valor especial por ser el de mi barrio de adopción en Madrid, Moratalaz, y por estar organizado por el club del que desde este mes formo parte, la Asociación Atlética Moratalaz, un equipo con tradición sucesor del mítico Larios donde ya me están dando caña de la mano de su entrenador Rafa, antaño seleccionador nacional, nada más y nada menos. Disponer de un gimnasio y de gente con la que entrenar será positivo para la preparación maratoniana. Pues bien, con un recorrido de algo menos de 6 kilómetros de caminos de tierra dura (la lluvia este mes de enero ha brillado por su ausencia para desgracia del necesitado campo y de los ciudadanos que sufrimos el aire contaminado de la capital), dicho cross sí permitía meter una velocidad más, concretamente a una media de 3:55 el kilómetro y siguiendo de lejos a uno de mis compañeros de club, el senegalés Mahmadou, de 21 años, una gacela que venció en promesas y con unas condiciones privilegiadas para el atletismo. Al final, puesto 16 de un total de poco más de medio centenar de participantes.

Con Mahmadou

No todo fueron caminos de tierra, hierba y pinares,otra de las carreras del mes de enero fue el trofeo Paris. Un 10 k con muy buena prensa entre los corredores, que hace gala de una organización impecable en un entorno, el de la ribera del Manzanares, muy atractivo para echar unas zancadas mañaneras. Hasta allí me desplacé con las agujetas de haber corrido el día anterior el cross de la UNED (sí, ese del que hablo arriba lleno de cuestas y desniveles), y claro, dos carreras en dos días pasan factura. Pasé el kilómetro 5 en 20 minutos, a 4' el kilómetro, pero desde ahí hasta meta el rendimiento bajó ostensiblemente, especialmente en los dos últimos kilómetros, donde solo luché por acabar en un tiempo de 42'47''. Lejos del sub 40 de los dos últimos 10 k, pero satisfecho por saber el motivo del pequeño bajón.

Trofeo Páris - 10 k

Al margen de carreras, la inscripción al club ya comentada arriba ha sido lo más destacado del mes, pero no lo único. También tomaré parte en algunos de los entrenamientos que cada domingo el club MAPOMA organiza en la Casa de Campo de Madrid con vistas al Maratón junto a más de un centenar de corredores divididos según objetivos de tiempo (estoy en el grupo sub 3h30). No dejaré de correr solo en alguna ocasión, pero compartir una pasión siempre es gratificante, y eso es lo que pretendo en el camino hacia el Rock&Roll Marathon de Madrid que empiezo este lunes con 12 semanas por delante, una travesía en la que ya tengo plaza reservada en los medios maratones de Fuencarral (12 de febrero), Ciudad Universitaria (11 de marzo) y Villa de Madrid (1 de abril). También estaré en un cross corto, el Trofeo Marathon (5 de febrero), y en el que dicen es uno de los 10 k más favorables para hacer marca, la Carrera del Agua (18 de marzo). El resto serán entrenos y más entrenos. Madrid no es un maratón más, es dureza, es sufrimiento, es cuestas en una parte final llena de corredores andando buscando una meta que no termina de llegar nunca.

Que empiece el espectáculo.

¿Alzaré los brazos en el Retiro el 22 de abril?
Postdata para futboleros: De forma casi milagrosa encontré entradas junto a compañeros del Máster para el Real Madrid - Barcelona de Copa que se disputó en el Santiago Bernabéu. Ambiente increíble, vellos de punta con el gol de Cristiano... y el resto del partido ya lo conocéis. Dejo el documento gráfico como testimonio y enhorabuena a los barcelonistas acompañada de un aviso: La 'vendetta' no se hará esperar.

En el coliseo blanco

viernes, 6 de enero de 2012

I San Silvestre Jerezana

De rojo, a la derecha, en plena salida
La primera edición de la San Silvestre Jerezana competitiva organizada por Activa Club reunió a algunos centenares de personas en torno a esto del atletismo, unas decenas de "tios/as raros" que pensamos aquello de "qué mejor manera de despedir el año que corriendo".

Hasta el parque empresarial de Jerez me trasladé con esa idea en la cabeza y con pocos entrenamientos a mis espaldas. Aguardaban 5 kilómetros que si bien no iban a servir para bajar muchos excesos, sí vendrían bien para meter algo de velocidad al cuerpo.

Sin muchas pretensiones y esperando guiarme por sensaciones me coloqué en la línea de salida tras un calentamiento muy agradable con Diego, Germán y otros miembros de su club. También tuve la ocasión de conversar con David Matraca, al que ví fino fino en su preparación con vistas a la Maratón de Sevilla.

Con Germán y Diego esperando la salida

Tras un retraso de media hora en la salida por estar apurándose las inscripciones, me coloco en primera línea junto a Diego y Germán. Hace mucho que no hago un 5 k por asfalto (ya hubo algún cross), y la salida es bastante rápida por aparecer una primera bajada en el circuito de dos vueltas planteado por la organización.

Dos corredores se escapan del resto y se percibe que serán los que se disputen la prueba. Paso el primer kilómetro en 3.30 y voy algo rezagado de Diego y Germán, que van entre los diez primeros, puestos que mantendrían hasta el final. Marco 3.40 en el segundo kilómetro y 4.07 en el tercero, que tira hacia arriba. Veo que puedo mejorar mi marca en los 5 k e intento con un último esfuerzo dar lo que me queda.

Ecuador de la carrera
Paso el cuarto kilómetro en 3.47 y mantengo el ritmo cuando la meta se me echa encima antes de lo previsto y entro marcando 18.19 para una distancia de 4.81 kilómetros. Una pena no haber podido completar la distancia exacta, pero calculo que el tiempo final habría estado algo por debajo de 19', por lo que acabo satisfecho.

A la llegada, se echa en falta algo más de avituallamiento por parte de la organización, así que acompaño en la cafetería a Diego, Germán y otros miembros de su club, con los que comentamos las próximas carreras. Un vistazo a la clasificación muestra que Diego ha sido octavo de la general y Germán sexto, por lo que le aviso de que tiene un masaje como premio. Yo termino el 22º de 183 llegados a meta  a una media de 3:48 el km, y 2º en categoría Senior A (entre 22 y 30 años), una sorpresa que tampoco tiene mucha más importancia dado que estaba compuesta por unos 15 atletas. Tampoco hay podium ni premio por categoría.

Recta de meta
Planeaba acudir también a la San Silvestre no competitiva del día 31, pero el cansancio me pasó factura y la siesta sustituyó ese paseo. Por lo demás, tras los excesos de Nochevieja sólo he entrenado un día, mala cosa teniendo en cuenta que hoy viernes he llegado a Madrid y este fin de semana viene cargadito. Me inscribí en el Cross del Rector de mañana sábado (prueba gratuita que mantiene camiseta y regalo, una extrañeza), sobre 6,5 kilómetros, y al Trofeo Páris el domingo. Un 10 k con bastante tradición en Madrid que ya agotó los dorsales disponibles.

El calendario previo a la Rock 'n' roll Marathon de Madrid el 22 de abril se va configurando y ya estoy inscrito en la Media Maratón Villa de Madrid del 1 de abril. Me apuntaré a alguna media más, así como a los crosses del circuito universitario que serán una constante durante enero y febrero. El 30 de enero iniciaré el plan de entrenos de 12 semanas con vistas a ese nuevo reto, más duro si cabe por la altitud y las cuestas de Madrid, localizadas además en la parte final de la carrera.

jueves, 29 de diciembre de 2011

San Silvestre y... Maratón


La nueva parada maratoniana ya tiene ciudad y fecha. La cita será en Madrid el próximo 22 de abril. El MAPOMA, rebautizado este año como Rock 'n' Roll Marathon de Madrid merced a la nueva empresa organizadora, ha sido el maratón elegido tras contemplar diversas opciones.

A primera vista, sus cuestas, el calor que ha hecho estragos en otras ediciones, y la altitud de la capital, no son la mejor carta de presentación para la prueba, carente de atletas de renombre por estos motivos. Sin embargo, Madrid es mi casa este año, el sitio donde palparé el ambiente maratoniano en las calles desde meses antes, las calles por las que cada día camino y por las que espero correr y correr hacia mi segundo Maratón, esta vez con una exigencia mayor que en Valencia por ese desnivel que al parecer se acentúa especialmente en los últimos kilómetros, cuando el cuerpo va más castigado.

A mi favor juegan la experiencia de haber corrido ya esa distancia, la idea de mejorar los fallos preparatorios (más gimnasio, más kilómetros, más largas), y la motivación de contar con gente que a buen seguro me apoyará durante el recorrido.

Sevilla era imposible por su cercanía, Barcelona tenía a favor un circuito rápido y llano a nivel del mar, en contra, un mes menos para recuperar y preparar, el coste de traslado y alojamiento en Barcelona, y contar con menor apoyo. También en esas fechas había en el extranjero opciones interesantes como Rotterdam (gran circuito, muy rápido), pero para correr en el extranjero ya habrá tiempo.

Mi autoexigencia será similar a la de Valencia, bajar de 3 horas 30 minutos en un circuito más exigente, y concretamente lucharé por superar las 3h 29' 16'' en que completé la distancia de Filípides. Todo eso teniendo claro que llegar a meta ya supondrá una satisfacción plena. Queda por diseñar el plan y las carreras que antecederán la gran cita, si bien el comienzo 'oficial' de los entrenos será el lunes 30 de enero, antes estaré en algún 10 k y crosses del circuito universitario de Madrid.

Antes, mañana 30 de diciembre tomaré parte en la 1º San Silvestre Jerezana organizada por el Activa Club. 5 kilómetros que servirán para meter velocidad a las piernas, aportar a una causa solidaria, y despedir este 2011, record para mí en kilometraje con alrededor de 1.000 desde el mes de junio (antes no disponía de Garmin), entre runners y buena gente.

Al día siguiente, el 31, también se celebra otra San Silvestre organizada por varios clubs jerezanos, esta de carácter no competitivo, a la que posiblemente también acuda (si no acabo mal del partido de fútbol sala mañanero que tengo apalabrado para ese día).

Así pues, ganas e ilusión por este 2012 que esperemos sea, al margen de lo atlético, un año de recuperación y de empleo para nuestro país. Me tocó nacer en esa generación que acabó sus estudios empezando la crisis y el panorama entre los conocidos es desolador. Que el 2012 traiga más luces que sombras. Falta nos hace.

martes, 20 de diciembre de 2011

XXXI Trofeo Akiles

I'm a runner
El primer test tras el Maratón de Valencia llegó dos semanas después de haber cruzado la meta en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Sin duda, el recuerdo más dulce desde que empecé en esto de correr. Los tres días que siguieron a dicha prueba fueron de andares lentos, de bajar escaleras con cuidado entre bromas de mis compañeros de clase, en definitiva, de recordar las sensaciones que me acompañaron durante más de 42 kilómetros.

Pero no solo de recuerdos vive el hombre, y las molestias empezaron a desaparecer y el cuerpo a recuperar su estado original. El kilo y medio perdido durante el Maratón, que dejó la cifra de la báscula en 66 kilos, se recuperó con creces, y el ansia de volver a calzarme las zapatillas apareció en forma de un par de sesiones, una suave a ritmo tranquilo de algo más de 5' el kilómetro por el Retiro, y otra más animada en el parque Juan Carlos I con varios compañeros de clase que iban en bici, haciendo 10 k en 47 minutos corriendo a su lado.

Con ese escaso bagaje posmaratón llegué a la XXXI edición del Trofeo Akiles, una prueba que compaginaba las distancias de 5 y 10 k. A esta última categoría me lancé sin saber muy bien como respondería mi cuerpo a la exigencia. La Casa de Campo era el magnífico escenario donde se desarrollaba, y tras una organización caótica que hizo esperar a los 3.500 corredores allí congregados más de media hora de fila para recoger dorsal y chip, inicié el calentamiento y los estiramientos sin saber muy bien cual sería mi ritmo de carrera, teniendo como referencia que mis últimas pruebas habían estado en torno a los 40 minutos. En la salida, como viene pasando en algunas pruebas, se inicia con cientos de corredores situados delante del arco de salida, algo que me molesta especialmente. Pasan unos 20 segundos desde el pistoletazo de salida hasta que llego a la alfombra del chip, y esos primeros 500 metros se corre mal debido a la aglomeración.

Calentamiento previo
Por fin puedo coger ritmo cuando unas pocas subidas me dejan tocadete y me dicen que hoy no será el día que bata mi marca. Pese a los problemas iniciales y las cuestas, paso los primeros 5 k en 20:14, y es ahí cuando empezamos a bajar lo que habíamos subido, amplío la zancada y marco un par de kilómetros en algo más de 3:30. Me siento ligero y bajar me gusta. El maratón no me pasa factura. El paisaje de la Casa de Campo es espectacular. Pasamos el lago en el kilómetro 8 y veo que puedo dejar el crono en torno a 40 minutos. Hago un último esfuerzo y con un último kilómetro en 3:40 llego a meta en 39:50 con una segunda parte más rápida, de 19 minutos 36 segundos, debido fundamentalmente al mejor perfil. Recojo la bolsa del corredor, me coloco el chandal y pongo rumbo al metro pues el frío ya ha llegado a la capital madrileña. La clasificación me coloca en el puesto 174 de los más de 3 mil llegados a meta.

Visualizando la carrera
Acabo satisfecho, aunque al día siguiente noto unas molestias fruto de haber forzado un poco, lo cual me hizo replantearme mi participación en una de las carreras que mas me gustan: la Media Maratón de Los Palacios, a la que, con todo el dolor del mundo, al final no asistí por resguardarme, por el coste del viaje de ida y vuelta (aún me quedan unos días de clase antes de regresar al sur el día 22), y también debido a una cena que tuve con mis compañeros de clase que acabó, como podéis intuir, a altas horas de la madrugada. Me habría gustado saludar a todos esos blogueros que sí la corrieron, pero fue imposible dadas las circunstancias. Espero que estas navidades nos veamos en alguna San Silvestre o en algún entreno en Jerez o cercanías, al que me ofrezco a acompañaros.

¡Feliz Navidad!
Sin más, ya cerca de despedir este año 2011 que tantas nuevas vivencias y nueva gente me ha permitido conocer, me despido enviandoos un fuerte abrazo y mis mejores deseos para el año que entra, que para muchos será de estreno maratoniano, y para otros de seguir haciendo crecer esos impresionantes currículos deportivos, todo ello recordando que nada sería posible sin lo más importante. Salud.
Salud para todos.